7 días antes del terremoto de 8.2 que azotó el norte de nuestro país, en El Concordia habíamos publicado esta nota con tips para que estemos más preparados para la emergencia. La publicación fue por suerte muy leída y compartida por esos días y esperamos que haya servido en algo para lo que pasó finalmente el día martes. Hoy la volvemos a destacar para estar siempre preparados ante un eventual sismo como el ocurrido.

A continuación te entregamos algunos tips de que hacer y qué no hacer para enfrentar la emergencia, y claro, que tener en tu casa para estar preparados.

Antes del sismo:

A diferencia de las lluvias, vientos, etc. Nadie hasta ahora nos puede decir con certeza cuando y a qué hora la tierra nos sacudirá fuertemente. Por este motivo es que conviene tener un plan de contingencia a nivel familiar y algunos implementos en un sector seguro y accesible del hogar listo y preparado ante cualquier eventualidad.

Un buen plan familiar es saber, por ejemplo cuales son los lugares de la casa en donde se deben dirigir los integrantes de la familia a la hora de un sismo, es decir, delimitar la o las zonas seguras del hogar. Este debe ser una zona libre de ventanas, repisas, muebles o implementos que puedan caer y provocar daño a quienes estén ahí.

En cuanto a los implementos, lo ideal sería poseer un botiquín con elementos básicos con los cuales poder tratar o curar cualquier herida leve que pueda provocarse a causa del terremoto. Para ello es fundamental tener gazas, alcohol o desinfectantes, algodón, etc. Además debemos poseer en aquel botiquín todos los medicamentos que se consuman por los integrantes de la familia. Todo esto debe estar a mano en la eventualidad que necesitemos evacuar nuestra casa.

Debemos tener una mochila con elementos básicos como linternas, pilas extras, radio portátil a pilas, papel higiénico, alimentos no perecibles y de fácil preparación (idealmente alimentos en conservas), utensilios y vasos plásticos. Además debemos tener periódicamente agua potable almacenada en botellas plásticas. Estas deben ser fácilmente transportables en la eventualidad que debamos evacuar nuestra casa.

En caso que nuestro hogar no esté dentro de la zona de inundación por un tsunami, lo ideal es tener como familia siempre un recipiente mayor en donde periódicamente almacenemos agua. Puede ser un pequeño estanque o un bidón extra de agua purificada (a parte de la que tengamos para el consumo diario).

Durante el sismo:

Lo ideal ante un terremoto es que todo el grupo familiar se encuentre en el hogar a la hora de producido el movimiento. En este caso, lo que debemos hacer el dirigirnos todos hasta la zona de seguridad establecida con anterioridad por la familia. El recorrido dentro de la casa hacía la zona segura en medio del sismo debe hacerse con la mayor tranquilidad posible. El correr desesperadamente por el interior de la casa podría provocar un accidente.

Si estamos en un segundo piso, jamás bajar las escaleras durante un sismo fuerte corriendo. En estos casos lo ideal incluso sería tener una zona segura en el mismo segundo piso del inmueble y bajar recién finalizado el evento. Una zona segura dentro de la habitación puede ser debajo de un escritorio o incluso debajo de la misma cama, o a un costado de un mueble firme, esto en el llamado triángulo de la vida. Lo importante es siempre alejarse de los vidrios y elementos colgantes del techo que puedan desprenderse.

En cualquier parte que te encuentres dentro de la casa, lo aconsejable es, al momento de llegar hasta la zona segura, agacharte o sentarte en el piso y cubrir tu cabeza con los brazos. Así evitaras que algo pudiese golpearte o evitaras que el movimiento te genere una caída brusca al suelo.

No es para nada aconsejable salir hacia la calle al momento del sismo, puesto que allí hay más peligro incluso que si te quedas en un lugar seguro dentro del hogar. Recuerda que afuera hay cables y postes de luz que en cualquier momento podrían caer sobre ti.

Los adultos deben esmerarse en mantener y transmitir la calma a los más pequeños de la casa. Lo mejor es abrazar a los menores y mantenerlos al medio de los más grandes durante el temblor, para así evitar que ellos se asusten y se dirijan a lugares inseguros de la casa.

Después del sismo:

Un integrante de la familia debe asegurarse que la estructura de la casa ha soportado el sismo, para ello debe hacer un recorrido rápido por las instalaciones del hogar. El resto de la familia debe permanecer en la zona segura hasta que el encargado de inspeccionar la casa diga que es seguro transitarla.

Los integrantes de la familia deben recorrer la casa con calzados seguros, lo ideal con zapatillas. Jamás se debe estar a pies descalzos, ya que siempre habrá elementos que estarán repartidos por el piso, sobre todo vidrios de adornos o ventanales que se han quebrado por el terremoto.

Los integrantes o uno de ellos se deberá hacer cargo del “Kit” o mochila de emergencia que armaron con anterioridad y también de tener a mano el botiquín familiar. Lo ideal será rápidamente tratar de sintonizar con la radio a pilas alguna estación de emergencia que se encuentre cubriendo el evento. De lo contrario también será útil utilizar los Smartphone y el internet móvil para recurrir a la información del sismo.

Dependiendo de la información y de cual sea tu caso, deberás proceder a iniciar la evacuación de tu hogar en conjunto con la mochila de emergencia, el botiquín y las botellas de agua para cada integrante del grupo familiar. En este punto las autoridades han hecho el llamado en que la evacuación sea a pie y no en automóvil. Por supuesto todo ello en completa calma. (No mencionaremos esta vez cuales son las zonas seguras de tu población, puesto que suponemos que ya las conoces).

En el caso que no tengas la necesidad de evacuar (vives en una zona no inundable), tendrás más tiempo para evaluar de mejor manera tu casa. Dentro de esa inspección y recorrido, debes cortar el gas, para evitar algún tipo de fuga, sobre todo si posees cañerías de aluminio para tal efecto. También podría ser aconsejable cortar desde el medidor la energía eléctrica, para evitar golpes eléctricos que pudieran quemar algún artefacto, o evitar por ejemplo que el suministro llegue de imprevisto y tengas algún elemento electrónico dañado por el sismo pero aún conectado a la red eléctrica, lo que podría provocar alguna consecuencia mayor.

Por ningún motivo utilices velas,  lámparas a parafina o que posean el fuego como fuente lumínica. Recuerda que luego de un sismo importante vendrán replicas en cualquier momento, y no queremos que lo que no perdiste en el terremoto lo pierdas torpemente en un incendio.

En tanto a las comunicaciones, lo aconsejable es no saturar las líneas telefónicas. Hoy con la tecnología que contamos en la mayoría de nuestros hogares, podemos utilizar mensajes de texto o mejor aún, utilizar nuestra red de datos móviles para comunicarnos con nuestros seres queridos a través de los populares servicios de mensajería instantánea como WhatsApp o el mismo Facebook.

Utilizar internet en estos casos, hoy en día incluso es más rápido que informarse por ejemplo por medios tradicionales. De hecho, conseguiremos más rápidamente los datos del terremoto a través de Twitter que por medio de una radioemisora de emergencias destinada a ello.

Así que ya sabes, si luego de un fuerte sismo tienes la capacidad de conectarte a internet, no dudes en ingresar a ElConcordia.com o a nuestras redes sociales para informarte mejor.

De acuerdo a todo lo demás, recuerda estar siempre preparado, así ni el más fuerte de los temblores te pillará por sorpresa y dominarás la situación. Ten en claro que inevitablemente en nuestra ciudad nos encontraremos con un sismo de grandes características, pero está en ti la diferencia del cómo saber afrontarlo.

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