El muestreo estuvo a cargo de la División de Protección Agrícola y Forestal (PROTAF) del SAG regional, estudio que por segunda vez arrojó resultados negativos en muestras de maíz reafirmando que tanto las normas de bioseguridad como las fiscalizaciones por parte del Servicio son las adecuadas.

El muestreo se hizo efectivo en el sector de Pampa Concordia, Valle de Lluta (Kms. 7, 14, 21 y 28) y en el Valle de Azapa (Kms. 5, 7, 8, 15 y 17), siendo analizadas en el Laboratorio de Biotecnología de Lo Aguirre del SAG en Santiago y los resultados de este segundo estudio salieron negativos a contaminación alguna.

La gestión del SAG ha sido exitosa tras la implementación de una serie de medidas como un sistema de trazabilidad en línea para su seguimiento, la planificación de supervisiones periódicas, un programa de seguimiento territorial para verificar el cumplimiento de las medidas de bioseguridad y la realización de toma de muestras para el análisis a los ensayos de campos declarados, y si fuese necesario a los cultivos aledaños si así se requiriera.

El Director Regional del Servicio, Ricardo Porcel Rivera, señaló estar “muy satisfecho por los resultados que son el fiel reflejo de la continua y sistemática fiscalización que el SAG realiza a las semilleras que desarrollan variedades con Organismos Genéticamente Modificados, instaladas en los valles de Lluta, Azapa, Chaca y Concordia, velando así por el cumplimiento de las normas de bioseguridad y la preservación de las variedades originarias de la región”.

La autoridad sanitaria del Ministerio de Agricultura, insistió en formalizar las denuncias, en caso que se cuenten con antecedentes de malas prácticas agrícolas para efectuar de manera oportuna las fiscalizaciones o análisis que correspondan.